LA FAMILIA SOLANA Y SU LEGADO DENTRO DE LA CARRERA PANAMERICANA

En todas las profesiones ayuda tener una historia familiar y entre los mejores pilotos del mundo hay varios de segunda generación, tercera, cuarta y, e incluso participan mujeres que continúan con esa línea de carrera.

La familia Solana cuenta que su bisabuelo corrió en México en los albores del siglo pasado, en carreras que trajeron el deporte a México, todavía cuando Porfirio Díaz era presidente. Fue así cuando, José Antonio Solana, conocido como el ‘Viejo’ Solana, llamado así para distinguirlo de su hijo Moisés, abrió una brecha para que a familia pudiera adentrarse en el mundo de las carreras.

En La Carrera Panamericana, la familia Solana tuvo su época de protagonismo. En la edición de 1950, los hermanos José-Antonio Solana y Javier Solana, llevaban el Nash nº 29 con el que se estrellaron a la salida de Durango cuando se bloqueó la caja de marchas.

 

En 1951, José-Antonio Solana y Alfonso Iniesta terminaron en el 9º puesto de la general con el Oldsmobile 88 nº 29. En el año de 1952, el mismo equipo de igual manera no pudo concluir la competencia; su Oldsmobile 88 llevaba el dorsal nº 126 y fue por una falla mecánica que tuvieron que abandonar La Carrera.

Nombrado como el ‘Joven’ Solana. Moisés debutó en la última Panamericana con un espléndido sexto sitio en clase, delante de su papá y de Piero Taruffi, entre otros. Colocó su Dodge 1953 nº 208 por delante del Ford V8 del piloto consagrado Oscar Cabalén quien quedó en el lugar 33º, demostrando su habilidad detrás del volante.

Moisés fue el tercer mexicano en la F1, y dio grandes triunfos a la familia y a México, incluido uno en la carrera del North American Road Racing Championship en 1968 batiendo a futuros ganadores de F1 como Revson y Donahue.

La Carrera Panamericana

12-18 de octubre 2018

  • 5119 3145 - 5586 6898

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